Moving Souls (2018)

Albert Einstein stated that there are at least four dimensions. The fourth dimension is time, spacetime, since time and space can not be separated. In modern physics, however, the theories about the existence of as many as eleven dimensions and the possibility of more, is gaining traction. This could explain many things that until now float in a limbo difficult to grasp, because they do not have a “place” (or dimension) that has its own name and demarcation.

Our physical sensors only show us a universe in 3 dimensions, although we are at least in 4 of them. What exists in higher dimensions are the entities that we can not touch with our physical sensors, such entities must necessarily have a space in which to exist.

“The only non-physical entities in the universe that we have any experience of are the mental ones, and … the existence of paranormal phenomena suggests that mental entities must exist in some kind of space.”

The work of Omar Guerra and his interest in mysticism, other lives, reincarnation, parallel lives and the use of geometry as an amalgam of the universe, dates back to the beginning of his career a couple of decades ago, by means of performing mostly interventions in situ, in which he used organic materials, as well as the incorporation of light as a bridge metaphor between one dimension and another. War is nourished by these theories to take them to different supports mixing different currents of art, from constructivism and concrete art through abstract art among others.

The piece Moving souls is part of the series Displacings, series that represents these dimensions to which we do not have access creating a series of scenes that run in parallel and mix in time and space.

Moving souls was presented as part of the exhibition “States of perception” in the gallery Tiro al blanco in the city of Guadalajara, in July 2018.

 

Albert Einstein declaró que existen al menos cuatro dimensiones. La cuarta dimensión es el tiempo, el tiempoespacio, ya que el tiempo y el espacio no pueden separarse. En la física moderna, sin embargo, las teorías sobre la existencia de tantas como once dimensiones y la posibilidad de más, está ganando tracción. Esto podría explicarnos muchísimas cosas que hasta ahora flotan en un limbo difícil de aprehender, porque no tienen un “lugar” (o dimensión) que tenga nombre propio y demarcación.

Nuestros sensores físicos sólo nos muestran un universo en 3 dimensiones, aunque estemos al menos en 4 de ellas. Lo que existe en dimensiones más altas son las entidades que no podemos tocar con nuestros sensores físicos, tales entidades por fuerza deben tener un espacio en el cual existir.

“Las únicas entidades no físicas en el universo de las que tenemos alguna experiencia son las mentales, y… la existencia de los fenómenos paranormales sugiere que las entidades mentales deben existir en algún tipo de espacio”.

El trabajo de Omar Guerra y su interés sobre el misticismo, otras vidas, reencarnación, vidas paralelas y el uso de la geometría como amalgama del universo, se remonta desde los inicios de su carrera ya hace un par de décadas, por medio de realizar mayormente intervenciones in situ, en las cuales utilizaba materiales orgánicos, así como la incorporación de la luz como metáfora de puente entre una dimensión y otra.

Guerra se nutre de estas teorías para llevarlas a diferentes soportes mezclando distintas corrientes del arte, desde el constructivismo y el arte concreto pasando por el arte abstracto entre otros. La pieza Moving souls forma parte de la serie Displacings, serie que representa estas dimensiones a las cuales no tenemos acceso creando una serie de escenas que corren paralelamente y se mezclan en tiempo y espacio.

Moving souls se presentó com parte de la exposición “Estados de percepción” en la galería Tiro al blanco en la ciudad de Guadalajara, en Julio del 2018.